Vicepresidenta del Perú y ministra del Midis, Dina Boluarte, también impugnó decisión de municipio de Lima que denegó certificado de seguridad del local de entidad privada. Nuevos documentos confirman que no solo se ciñó a trámites registrales.

Desde el año 2020 el Club Departamental Apurímac estuvo muy activo tramitando y gestionando la licencia de funcionamiento que le anuló la Municipalidad de Lima en setiembre del 2019 debido a las quejas de los vecinos del local ubicado en el Cercado.

En esa vorágine, el club siguió presentando escritos con la firma de la vicepresidenta del Perú, Dina Boluarte Zegarra, incluso, después de agosto del 2021, cuando la funcionaria fue designada ministra de Desarrollo e Inclusión Social por el presidente Pedro Castillo.

Uno de esos documentos es la apelación que el club, con la firma de Boluarte, presentó en octubre del 2021 en rechazo a la resolución de una Subgerencia de la Municipalidad de Lima que le había negado el Certificado de Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones, por incumplir con condiciones de seguridad en caso de incendios.

Antes de detallar los nuevos documentos, primero, un breve recuento del caso.

El sábado último, EpicentroTv reveló que el 7 de abril de este año el Club Departamental Apurímac volvió a iniciar gestiones para obtener la licencia de funcionamiento para la operación sin contratiempos de las actividades que le reportan ingresos: el restaurante, el bar, la peña, el salón de eventos, entre otros.

El expediente del trámite lo encabezaba un documento con el nombre y la firma de Dina Boluarte Zegarra, presidenta de la entidad privada.

Tras la pérdida de su licencia, en septiembre del 2019, la gestión de Boluarte en el Club Apurímac se propuso recuperar los permisos de funcionamiento.

El trámite sobrepasó el carácter estrictamente registral al que, según un comunicado de la vicepresidenta, se habían ceñido sus papeleos como presidenta del club.

Los documentos que reveló EpicentroTv el sábado eran trámites de tipo administrativo y de naturaleza más amplia que el mero giro registral.

Después de esa publicación, este portal obtuvo nuevas evidencias.

Nuevos documentos

El primer documento es el “Recurso impugnatorio de apelación de la Resolución de Subgerencia de Inspecciones Técnicas de Seguridad en Edificaciones Nº D009277-2021-MML-GGRD-SITSE”, del 5 de octubre del 2021, enviado a la Gerencia de Gestión de Riesgos de Desastres de la Municipalidad de Lima, e ingresado por mesa de partes del municipio limeño el 7 de octubre del mismo año.

Está firmado, como verá a continuación, por Dina Boluarte Zegarra.

La resolución impugnada indicaba que el Club Apurímac había incumplido con la instalación del “sistema de gabinetes contraincendios”, y que por ello se le había “denegado el Certificado ITSE”, Certificado de Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones.

El oficio con la rúbrica de Boluarte se quejaba por la existencia de pronunciamientos supuestamente contradictorios de la autoridad edil sobre las condiciones de seguridad de las instalaciones del club, cuya área es de más de 1,100 metros cuadrados.

Aseguraba, asimismo, haber levantado todas las observaciones planteadas por las oficinas competentes de la municipalidad.

Pero la administración edil no dio su brazo a torcer y no aprobó el Certificado ITSE que requería el club, lo que era un obstáculo grande en el objetivo de conseguir la licencia de funcionamiento.

La Municipalidad de Lima le exigía a la entidad presidida por Boluarte instalar un sistema de extintores, que, según el club, estaba valorizado en 11 mil dólares. Pero, en su oficio, Boluarte alegaba problemas económicos.

“Dentro de todo el mundo estamos pasando el Covic-2019 (sic) y no tenemos entradas ni ingresos al Club Departamental de Apurímac para adquirir este equipo contraincendios, por lo que solicitamos se extienda a un plazo razonable de ocho meses”, le dijo al municipio.

Los funcionarios ediles no dieron su brazo a torcer y, como señalamos líneas arriba, rechazó las pretensiones de la gestión de Boluarte.

Expediente de abril del 2022

Hay otros documentos más en el expediente de solicitud de licencia iniciado en abril pasado en donde aparecen el nombre y la firma de Dina Ercilia Boluarte Zegarra.

Uno es en el anexo 2, denominado “Información proporcionada por el solicitante para la determinación del nivel de riesgo del establecimiento objeto de inspección”.

Allí, en el ítem sobre actividad o giro del local, los representantes del club llenaron con lapicero lo siguiente: “restaurante – bar – peñas – show en vivo – salones de baile o recepción”.

En la parte inferior de la ficha hay una nota a mano que sería de uno de los empleados del municipio capitalino que recibió el expediente, que dice:

“Nota: a insistencia del administrado ingresa el expediente con un faltante”.

Y, una línea más abajo, otra anotación al lado de un asterisco que indica:

“No tiene memoria de extintores”.

En la parte final del documento hay dos firmas de dos directivos del Club Apurímac: su presidenta, Dina Boluarte, y su secretario de Economía, Néstor Amado Camargo, la misma persona a la que Boluarte le otorgó poderes para que continúe con los trámites.

La siguiente ficha es el “Reporte de nivel de riesgo del establecimiento objeto de inspección”, y también contiene la firma de Dina Boluarte.

Y el último es el “Formato de autorización para realizar la notificación electrónica de los actos administrativos”, en donde se consignan los datos personales de Boluarte Zegarra, como su correo y teléfono celular, para recibir por dichas electrónicas vías las notificaciones del municipio.

Recién hoy, desde su llegada de Davos, Suiza, la vicepresidenta de la República se pronunció, desde el distrito de Ate Vitarte, en donde cumplió una actividad oficial.

-¿Usted ha firmado o no documentos del Club Departamental Apurímac?, le preguntó una reportera.

“Sí, fue así, y ese es el tema que voy a explicar”, respondió la ministra del Midis, precisando que está reuniendo los documentos necesarios para exponerlos en entrevistas amplias.

Cuando otro reportero le preguntó específicamente por los documentos publicados el sábado último por Epicentro Tv. Boluarte dijo:

“Por eso digo, la historia entre el Club Departamental Apurímac y la Municipalidad de Lima es larga y viene desde el 2019, y lo que se ha venido haciendo en esta temporada es regularizar aquello que empezó en el 2019. No ha hecho ningún acto nuevo, se viene regularizando documentos iniciados mucho antes de que haya sido candidata a la presidencia o ministra de Estado”.

Es cierto, son trámites que surgieron después de la anulación de la licencia de funcionamiento en setiembre del 2019. Pero esos no son actos registrales. Son de otra naturaleza. Continuaron cuando Boluarte ya era vicepresidenta del Perú y ministra de Estado, y culminaron hace apenas dos semanas.