“Caviarazos” en el Estado, Epicentro TV

"Caviarazos" en el Estado

Ver el "caviar" en el ojo ajeno es la afición de muchos para no ver el "caviarazo" en el propio. Sobre todo a aquellos "caviarazos" que gozarán de los aumentos de sueldo que ya se aprobaron y los que están por venir, que van a implicar grandes aumentos presupuestales. Estos "caviares" aspiran a tener el sueldo de un juez supremo, S/ 42,717. ¿Cuántos sueldos mínimos representa este monto? En esta columna les contamos eso y más.

Insignes miembros del Ejecutivo, del Congreso, de los partidos del denominado "Pacto" y de los grupos conservadores en general tienen el término en la punta de la lengua para cualquier ocasión y para disparar en el acto, como el dedo en el gatillo, contra quien no piense como ellos. 

Y disparan: "calla caviar", "caviar de porquería", "terruco caviar", "caviar vago", "caviar que vive del Estado". 


Lo han convertido en insulto. O, creen que es un insulto. 

Y en esa semántica, el "caviar" vive de los pagos por las consultorías que hace, que son trabajo. Pero la simpleza y la falta de esfuerzo han hecho creer que las consultorías las hacen un grupo de "vagos".

Pero la paja, la viga o el "caviar" en el ojo ajeno que no ven, es que en el aparato público -del que denostan- hay varios de ese bloque que -como suelen decir- "viven años de la teta del Estado" con altos sueldos sino que, además, se los aumentan al máximo nivel remunerativo legal. 

Unos "caviarazos". 


Este sábado, en Epicentro Tv, revelamos que gracias a un proyecto de ley de congresistas de Alianza para el Progreso (APP), los magistrados del Tribunal Constitucional se han subido el sueldo de S/ 35,017 a S/ 42,717, el sueldo de un juez supremo.

Es un aumento de S/ 7,700 por cada magistrado.

Desde el 1 de diciembre, ganarán 37,8 veces el sueldo mínimo, que es de S/ 1,130. Visto de otro modo, con el nuevo sueldo, los tribunos percibirán por año S/ 512,604, sin contar beneficios diversos. 

A partir de ahora, el presupuesto del TC debe destinar anualmente, para sus siete magistrados, es S/ 3’588,228, sin contar gratificaciones. 

A seis de la actual composición del Tribunal Constitucional les queda casi dos años y medio por delante, y a uno, tres años.

La resolución del TC que autoriza la nueva escala remunerativa implicó una modificación presupuestal de S/ 606,650 para financiar los incrementos que alcanzan, además, a altos funcionarios, asesores, directores y jefes de área. 

Ese mismo sueldo -S/ 42,717- lo quieren tener los magistrados de la Junta Nacional de Justicia (JNJ), gracias a otro proyecto de ley, presentado por el congresista de Perú Libre, Américo Gonza (todos buscan hacer méritos en el Congreso).

La Encerrona reveló esta semana que el proyecto de ley de Gonza considera imperante que "por el mandado constitucional" de "igualdad de beneficios", los miembros de la JNJ ganen como un juez supremo y que los altos cargos perciban S/ 22,500.

Lo que no dice Gonza es que los miembros de la JNJ, como los del TC, llegan a ese cargo por elección en el Congreso, solo por cinco años. Los jueces supremos, en cambio, tienen una carrera de décadas en la judicatura. 

El número de miembros de la JNJ es siete. Es decir, si el proyecto de Gonza se aprueba, la aritmética nos lleva a los mismos números que en el caso de los magistrados del TC: S/ 3’588,228 al año para sus sueldos, sin contar gratificaciones y otros beneficios. 

De modo que el MEF tendría que destinar, solo en un año, y solo para sueldos de siete magistrados del TC y siete de la JNJ, S/ 7’176,456. 

Eso es 6,350 veces el sueldo mínimo. 

Todo esto explicaría por qué  el gobierno de José Jerí ha lanzado esta misma semana un decreto de urgencia que establece medidas extraordinarias de austeridad y eficiencia del gasto público.

Según el Decreto de Urgencia Nº 008-2025, las medidas de Jerí "permitirán generar ahorros estimados en S/ 1,200 millones durante el presente año fiscal" para así poder "cumplir la regla fiscal del año 2025". 

Y en esta aritmética no hemos considerado otros aumentos, como el de los diplomáticos. 

Ahora, un embajador ganará S/ 20,000; un ministro, S/ 18,000; un ministro consejero, S/ 14,000, y así, sucesivamente, hasta el tercer secretario. 

El Perú tiene 79 misiones diplomáticas en el mundo, y en ellas, 65 embajadores. Si solo multiplicamos S/ 20,000 por la cantidad de embajadores, tenemos S/ 15'600,000 al año.

Ah, pero no olvidemos el futuro Congreso bicameral. 

En agosto pasado la congresista Ruth Luque advirtió que el proyecto de reglamento de las futuras cámaras que manejaba la Comisión de Constitución y Reglamento señalaba que los nuevos representantes tenían derecho "a percibir una remuneración mensual igual al que percibe por todo concepto un juez supremo titular". 

Es como si el sueldo del juez supremo fuera la ambición de todo funcionario público. 

Imagínense. Serán 60 senadores y 130 diputados. Eso, por S/ S/ 42,717 mensual, equivale a S/ 8’116,230. Solo mensual. 

¿Y al año? ¿Y los asesores, técnicos, asistentes, secretarias y choferes? ¿Y los beneficios y los bonos? 

En agosto pasado, revelamos aquí mismo que la Municipalidad de Lima, liderada por el ahora candidato Rafael López Aliaga, ha hecho varios pagos a sus principales funcionarios de confianza, fuera del marco legal, de acuerdo con el MEF, por más de S/ 4 millones. "¡Caviares en la Municipalidad de Lima!", alertamos. 

Pero, no importa lo que se diga, ni cuántas veces se diga. Los caviares, al final, son los que critican estos gastos y los que no piensan como ellos. 

Eso es mirar la paja del ojo ajeno y el "caviar" en donde sea, menos en la vereda propia.  

Todos estos cientos de millones los terminarán pagando los peruanos de a pie, los que pagan impuestos, los que ganan sueldos mínimos. 

El gran Manuel Gonzalez Prada dijo sobre los magistrados de su tiempo algo que sería perfectamente aplicable a los funcionarios de esta época: 

"Casi siempre, un alto puesto judicial viene en remuneración de servicios prestados al Gobierno; y como los tales servicios suelen adolecer de una limpieza sospechosa, convendría que las gentes observaran una medida higiénica: después de dar la mano a ciertos jueces, usar detersivos y desinfectantes".