LA GENERACIÓN Z Y EL SUICIDIO.  Suicidio es una palabra que se evita y es, Epicentro

LA GENERACIÓN Z Y EL SUICIDIO

Suicidio es una palabra que se evita y es precisamente lo que no hay que hacer. Los que saben de esto dicen que el único sinónimo que le cabe a suicidio es sufrimiento. Los/las suicidas no son ni valientes ni cobardes, son personas que quieren dejar de sufrir. Según datos del Ministerio de Salud, la mayor cantidad de intentos de suicidio se da en adolescentes y jóvenes de 15 a 19 años. Si hablamos de suicidios el 23 por ciento corresponde a los adolescente y jóvenes tempranos. Son los mismos que han hecho de una calavera con sombrero de paja su bandera. Sí, La Generación Z esa que ha puesto y seguramente seguirá poniendo, en serios apuros a más de un gobierno a lo largo y ancho del planeta, incluido el Perú, es la más frágil frente al suicidio.  

Es paradójico pensar que estos hijos que tetaron tecnología se informen, se relacionen y se organicen para rebelarse a través de unas redes que tiene censurada la palabra s-u-i-c-i-d-i-o. En muchas plataformas no se puede escribir la palabra tal cual, para engañar a la censura digital hay que escribir, por ejemplo, su*c*dio o decir "quitarse la vida" y la vida nos la pueden quitar muchas cosas porque en la vida de carne y hueso existe lo literal y lo figurado y existe el suicidio como decisión.


El lóbulo frontal termina de desarrollarse pasados los 23 años dirán algunos y esto hace que los que todavía no lo tienen formado sean más frágiles y vulnerables. Están en pleno festín emocional y hormonal eso es irrefutable pero además hay un gran detalle añadido los que ahora tienen entre 15 y 19 años son los hijos de la pandemia, los hijos del encierro y eso, nuevamente según lo que saben, les está pasando una factura añadida. La pandemia fue a vida o muerte pero lo que vino después fue la crisis económica, política y social. No es de extrañar que precisamente su bandera sea una calavera de pirata, pero estos son piratas que en su anime y en su ànimo enfrentan a gobiernos opresores e injustos para que triunfe el bien.   

El suicidio les acecha y no los estamos protegiendo todo lo que deberíamos. En la mayoría de colegios no se habla del tema, en muchas familias tampoco, la salud mental sigue siendo tabú y el sistema de salud mental es muy precario y en muchos lugares inexistente. Vayan y pregunten cuantos psicólogos y psiquiatras hay por ejemplo Arequipa o en el departamento de Ayacucho o en Madre de Dios, siendo particularmente alarmante la situación de los jóvenes, sobre todo de las adolescentes y jóvenes de la selva. 

La doctora Tesania Velásquez de la Pontificia Universidad Católica del Perú señala que 1 de cada 7 personas entre 10 y 19 años presenta algún problema psicológico; que las señales de alerta más comunes son: cambios en el estado de ánimo, cambios en el comportamiento, señales físicas y somáticas, cansancio y poca motivación. En cuanto a las principales conductas de riesgo: autolesiones, ideación suicida, consumo de alcohol y/o drogas. Aumenta el riesgo de suicidio: antecedentes de depresión y ansiedad, conflictos familiares intensos o violencia en casa, bullying o exclusión social, discriminación por orientación sexual, identidad de género, discriminación étnica, cuerpo u origen y presión académica o social entre otras. El suicidio, dice la psicóloga de la PUCP que investiga sobre la situación en los colegios, es multicausal, pero usualmente tiene un detonante. No suceden de la nada, en la mayoría de los casos hay señales. Los pensamientos o conductas suicidas no son una condena, ni permanentes; los suicidios no solo suceden en personas con problemas mentales, hay múltiples factores e insiste en que hablar del suicidio salva vidas, no nos quita porque los suicidios en la adolescencia son prevenibles.

Los registros de intentos de suicidio y de suicidios están ahí. Seguramente se trata de un subregistro. La familia, el colegio, la universidad, los amigos, los medios de comunicación, las instituciones públicas y privadas todos podemos y debemos colaborar en prevenir pero los únicos que pueden tratar son los especialistas en salud mental. Marcar el 105 para conectarse con la línea de ayuda del Ministerio de Salud. 


El suicidio atraviesa todas las generaciones pero recuerden que a esos a los que algunos, "terruquean" alegremente por estos días, son los más vulnerables.