Conversamos con Magaly Zevallos sobre la presentación de la primera entrega de su documental “Pozos en el Desierto. Gota a gota”.

El boom agroexportador tiene el sabor de los espárragos, uvas, arándanos y alcachofas. Es un sabor dulce, aunque no para todos. Detrás de la fotografía feliz que nos coloca ante el mundo como el milagro peruano, existe una crisis de agua que no solo empobrece más a muchos compatriotas -esos que no están dentro de la foto del éxito- sino que amenaza, incluso, al mismo sistema que hoy permite tanta ganancia.

Magaly Zevallos, documentalista, especialista en recoger la huella que dejan muchas de las principales industrias extractivas en nuestro país, presenta un documental sobre cómo está impactando el boom agroexportador en Ica, en el agua de su subsuelo y en la repartición de este recurso, que no es eterno. Es un llamado de atención sobre las inequidades de un modelo imperfecto, que es urgente mirar y corregir.

Para aquellos con la suerte de simplemente abrir el caño y tener agua, es difícil comprender que, sobre todo si se vive de la agricultura, en mediana o pequeña proporción, el acceso al agua es la vida. Quien es dueño del agua, es dueño del futuro.

Muchas de las grandes agroexportadoras son las que cuentan con mejor tecnología para obtener el agua desde pozos cada vez más profundos. Y los pozos muchas veces son difíciles de fiscalizar, por estar en propiedad privada. El nivel de los pozos menos profundos decrece. Hay zonas agrícolas y poblados que no tiene agua más que algunos días de la semana. O del mes. La situación es crítica.

Huancavelica es, en esta historia, la región que pierde tanto o más que Ica. Las estampas de pobreza son la cara opaca de la moneda del boom agroexportador.

Nadie podría desear que se pierda el lugar que se ha logrado con la agroexportación, lo que no debe ocurrir es que la riqueza de unos se logre a costa de la pobreza de otros.

· Puedes ver el documental Pozos en el Desierto: Gota a Gota aquí https://pozoseneldesierto.com/