Huaico de renuncias en una institución medular del Estado, Sunafil. A veces, el poder tiene nombres con los que no estamos familiarizados y éste es el caso. La Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral es una entidad adscrita al Ministerio de Trabajo y su cometido es fiscalizar a las empresas privadas para que   cumplan con los derechos laborales de sus trabajadores. Es una especie de policía laboral, abre procedimientos administrativos a las empresas que no cumplen, puede imponer multas demoledoras y, de ser necesario, derivar los casos al Ministerio Público. Mal dirigida, la Sunafil se puede convertir en una potente herramienta política para proteger a empresarios amigos y amedrentar o destruir a los que el gobierno considere enemigos. Este miércoles, el Superintendente Jesús Baldeón y ocho altos cargos de la institución presentaron, en bloque, sus cartas de renuncia a la todavía ministra de trabajo Betssy Chávez. Esta salida en grupo estaría precisamente relacionada con la reciente censura a la ministra Chávez.

Carta de renuncia de Jesús Baldeón, exsuperintendente de Sunafil.
Ministra de Trabajo, Betssy Chávez fue censurada por el Pleno con votos de su propia bancada. (Foto: El Periodista)

Si lo despiden del trabajo y no le pagan los derechos de ley, si es acosada en el trabajo, si su empleador no le da el equipamiento de seguridad y salud para trabajar, ahí está Sunafil para hacer cumplir la ley. Esta Superintendencia también actúa de oficio y los oficios pueden ser tan oficiosos como que a una empresa se le haga la vida imposible porque falta agua oxigenada en sus botiquines y a otra se la deje trabajar, aunque a sus trabajadores no se les pague sus beneficios. Es una entidad muy necesaria y con poder y por lo tanto, muchos intereses revolotean a su alrededor. Es el lugar para pedir, hacer y cobrar favores o inquinas.

Sede de Sunafil en Lima.

Todo parecía ir a cuerpo de rey o, mejor dicho, de maestro, entre los altos funcionarios de la Sunafil y la titular del pliego de Trabajo, Betssy Chávez. El martes, el todavía superintendente concedió una entrevista a una radio local y habló maravillas de la institución y de rebote, de su ministra. El miércoles por la mañana el superintendente Baldón acompañó a la ministra Betssy Chávez al Consejo de Ministros, para presentar el nuevo reglamento de organización y funciones (ROF). Se pretendía reestructurar la Sunafil, empoderarla y modernizarla y el Consejo de Ministros aprobó expeditivamente el nuevo ROF. A priori, el miércoles era un buen día, sin embargo, a las horas sucedió lo inesperado. El Superintendente y 8 de los más altos cargos de la institución presentaron sus cartas de renuncia ante la todavía ministra de Trabajo, Betssy Chávez. Sabían que ella, al día siguiente, tenía que presentarse ante el Congreso para hacer frente a la moción de censura presentada en su contra, pero no soportaron más y le lanzaron toda la artillería.

Bacanda de Perú Libre, la más fraccionada del Congrso actual. (Foto: Peru21)

Además del Superintendente Jesús Baldeón, presentaron su renuncia Teresa Velásquez, gerenta de Sunafil; José Rodríguez Alaya, Intendente Nacional de Supervisión del Sistema de Inspección del Trabajo; Oscar Moreno Rubiños, Intendente Nacional de Inteligencia Inspectiva; Guillermo Bustamente, Intendente Nacional de Prevención y Asesoría. También renunciaron el jefe de Recursos Humanos y tres asesores. 9 renuncias que han dejado Sunafil descabezada de buenas a primeras. En sus renuncias, los funcionarios se limitan a agradecer la oportunidad concedida,  pero no mencionan las razones de las mismas. Tampoco hay versión oficial de lo sucedido.

Se barajan varias versiones. Una, la que tiene menos peso, es que Perú Libre ha presentado un proyecto de ley para que, entre otras cosas, la Sunafil fiscalice también el sector público, no solo al privado, lo que habría sido inaceptable para la plana mayor de la institución y de ahí su renuncia en pack. Sin embargo, el proyecto de ley lleva semanas en boca de los interesados, además, no se ha aprobado en el pleno y por último, Perú Libre es partido que cada día suma más bajas en su bancada. La otra versión y parece que la más certera, es que, desde hace unas semanas, el renunciante superintendente de Sunafil, Jesús Baldeón, habría estado recibiendo todo tipo de presiones por parte de algunos agentes del Ejecutivo para nombrar, en puestos clave de provincias, a personas vinculadas con ciertas bancadas, a cambio de no censurar a la ministra Chávez. La situación se habría hecho insostenible la tarde del miércoles y por eso, habrían optado por la renuncia en masa. Cuentan que la ministra Chávez no esperaba, ni por asomo, lo sucedido.

Betsy Chávez fue censurada el jueves, quién inclinó la balanza para su degüelle político fue Perú Libre, con sus 9 votos a favor. El tema de Sunafil no fue determinante, pero, ese día, sí sirvió de artillería en su contra.

La Sunafil está sin cabezas ni rumbo. Será determinante ver quién asume la cartera de trabajo y quiénes se hacen cargo de la entidad. Sería, eso sí, muy saludable que los que presentaron su renuncia explicaran los motivos, aunque por el momento reina el silencio sísmico.

La Sunafil parece estar atravesando todas las tormentas al mismo tiempo. La Contraloría General de la República también le ha puesto el ojo y quizás pronto el diente. En su Informe de Oficio de Acción Posterior, número 002-2020, informa que ha encontrado irregularidades en el concurso de promoción interna, por el que fueron seleccionados y contratados 15 supervisores inspectores para cubrir plazas a nivel nacional. Contraloría ha detectado que en el proceso no se tuvo en cuenta ni se pidió el currículum de los postulantes. También que, además, se habría nombrado a personas que no cumplían los requisitos y  que en las bases no se habrían contemplado las bonificaciones de puntaje obligatorias para el acceso a estos puestos de personas con discapacidad y licenciados de las Fuerzas Armadas, entre otras cosas.
El informe de contraloría data del 11 de este mes y le fue remitido al entonces Superintendente Jesús Baldeón para que adoptara medidas correctivas. El fiscalizador laboral incumpliendo, aparentemente, la norma laboral. La vida y sus caprichos.
El poder, ese por el que tantos se pelean, está en organismo como la Sunafil desde donde se pueden hacer y cobrar muchos favores políticos y económicos. Hay que fiscalizar al fiscalizador.

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