Fue publicado en El Peruano un Decreto de Urgencia que autoriza el desembolso de 750 millones de dólares a favor de Petroperú, a modo de salvavidas.

Un salvavidas agujereado, si es que entendemos la crisis que enfrenta Petroperú y que no se soluciona con ese monto, ni de lejos.

El Decreto de Urgencia motiva el desembolso explicando el contexto internacional desatado por la guerra entre Rusia y Ucrania, el contexto mundial por la subida en el precio del Diesel y hasta echa mano de la baja de calificación de Petroperú por parte de las calificadoras internacionales, claro que sin explicar por qué se dio esta vergonzosa caída.

Todos estos hechos, menciona el documento, han desencadenado un “descalce temporal entre los ingresos y las obligaciones de corto plazo, así como la limitación de las líneas de crédito de corto plazo” en la empresa nacional. Todo ello, ha generado “un grave problema de liquidez (…) teniendo obligaciones por vencer de 750 millones de dólares.”

El incumplimiento en el pago de estas deudas ocasionaría, asegura el decreto, una mayor “presión financiera sobre Petroperú en el corto plazo, sobre costos operativos, y principalmente, desabastecimiento de combustible en el país”.

También menciona el recorte de sus líneas crediticias por el mismo motivo y el consecuente problema de liquidez y de suministro y comercialización de combustibles, al igual que una interrupción en la “cadena de pagos de la economía”

Por todo ello, se aprobó esta medida extraordinaria a través del Apoyo Financiero Transitorio que otorgará el MEF, así como los respectivos permisos  para la emisión de documentos cancelatorios para el pago de derechos arancelarios e impuestos a la compra del crudo.

Lo que esto encierra es grave pues retrata a un Petroperú débil que por sus bajas calificaciones internacionales y falta de línea crediticia, no puede emitir bonos pequeños y debe pedir auxilio.

“No tiene grado de inversión, el ministro sigue siendo el mismo y no se han hecho los mínimos cambios que tendrían que haberse hecho”, dice el economista Pablo Secada.

Son además 750 millones de dólares, para comprar básicamente crudo, pagar aranceles y bajo la promesa de reembolso por parte de Petroperú con fecha 31 de diciembre de este año.

“La tasa es la de referencia del BCR, que es 5% al año, lo cual es conveniente para ellos, pero será difícil que cumplan porque lo que deben es mucho más. Petroperú es una empresa que no tiene solvencia y se ha metido a hacer una inversión gigantesca, como la refinería, teniendo que importar crudo, no lo tenían y todo eso en medio de pleitos por el control”, añade Secada.

Recordemos que la caída estrepitosa en los rankings de las calificadoras internacionales, al llamado nivel basura, se debió a la enorme falta de transparencia en el manejo de las auditorías de la empresa nacional del año pasado.

Standard & Poor's Global Ratings bajó la calificación crediticia de Petroperú de BBB- a BB+, una decisión tomada luego de que Petroperú anunciara que la empresa auditora Price Waterhouse no firmaría el contrato para realizar la auditoría de sus estados financieros del año 2021

Según la contraloría de la República, Petroperú quiso cambiar condiciones en el cronograma de trabajo y en la confidencialidad de estos estudios, razón por la que la auditora internacional no firmó.

“Ya se sabía que tendría problemas de financiamiento” afirma Pablo Secada. “Hasta hoy, desde el escándalo de las calificadoras, no hay  banco de inversión que negocie por Petroperú, un paso que debió estar resuelto desde hace mucho”.

Decreto de Urgencia Que Establece Medidas Extraordinarias en Decreto de Urgencia No 010 2022 2066591 1 by Epicentro TV on Scribd