¿Qué sabemos y qué no sabemos a una semana de la elección?, Epicentro Tv

¿Qué sabemos y qué no sabemos a una semana de la elección?

A ocho días de las elecciones generales 2026, nuestra hambre por certezas sigue sufriendo el ayuno de la incertidumbre. Muchos siguen esperando datos para confirmar su decisión, pero las últimas cifras publicadas por Ipsos y el IEP (esta columna cerró antes de los últimos números de Datum), así como otros proxys (Google Trends, menciones en redes específicas, etc.) sugieren que la carrera presidencial sigue tanto o más abierta de lo que estaba a estas alturas en 2021. ¿Qué es entonces lo que realmente podemos decir y,  qué sabemos sobre lo que ocurrirá el próximo domingo?


Como ya se ha explicado, las encuestas son fotos de un momento. Pero lo importante en elecciones es analizar la película. Los movimientos. No una sola foto aislada. Primero, porque las preferencias de la gente van cambiando. De hecho, en Perú, cerca de un 40% consistentemente responde que decide su voto durante última semana o semana y media antes de la elección. Este año, además, la mayoría de candidaturas en competencia tiene apoyos más endebles de lo usual. No es difícil pensar que un candidato que ha crecido recientemente, o incluso si lleva un tiempo con una determinada intención de voto, pueda desplomarse en la última semana si sus votantes consideran que ya no tiene chances, o si surge un escándalo hasta entonces desconocido.

Dicho esto, quizá lo más claro que nos muestran Ipsos, el IEP y Datum es que todas convergen en que Keiko Fujimori viene liderando la intención de voto hasta el momento con entre 10% y 13%, según la encuestadora. Los gráficos que se muestran a continuación muestran las tendencias más recientes de intención de voto de Ipsos y el IEP, considerando márgenes de error individualizados por candidatos. Allí puede apreciarse que el liderazgo de Fujimori, si bien no es aplastante, tiene una base más sólida que la de quien venía disputando también la punta hace poco, Rafael López Aliaga. Este último, más bien, muestra una tendencia a la baja, lo que no suele ser un buen síntoma cuando la elección está tan cerca. Será difícil que pueda recuperarse, aunque tampoco es un escenario imposile.

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Intención de voto - Ipsos (enero -abril 2026 )
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Intención de voto - Ipsos (enero - marzo 2026)

Una segunda conclusión razonable es que la carrera para llegar a segunda vuelta sigue en disputa. Fuera de Fujimori y López Aliaga, la posición de Carlos Álvarez es expectante: ha subido de 4-5% a 8-9% en cerca de dos semanas, lo que lo convierte en uno de los principales candidatos en competencia. Los debates (o lo ocurrido durante esos días) parecen haberlo ayudado. Roberto Sánchez, por su parte, también ha crecido mucho, sobre todo en zonas rurales y en el sur. Es quien viene siguiendo la ruta de Castillo en 2021, además de que tiene su endoso explícito, lo que lo coloca también como otro competidor importante.


Detrás de ellos está Jorge Nieto, quien había venido creciendo hasta hace poco, pero parece haberse estancado en cerca del 5%. Si bien sigue en competencia para pasar a segunda vuelta, ese dato lo diferencia de Sánchez y Álvarez, quienes sí muestran tendencias positivas claras. Algo similar, ocurre con López Chau, aunque su estancamiento parece haber iniciado antes que el Nieto. Y en el último simulacro de Ipsos, López Chau cae más de dos puntos (de 5.6% votos emitidos en el primer simulacro, a 3.3% en el más reciente). Para que cualquier de ellos logre pasar a segunda vuelta, ya es difícil que les alcance solo convenciendo a indecisos. Además, tendrían que ‘robar’ votos a otro, como Castillo a Lescano en 2021. Lo mismo aplica para otros candidatos que hoy figuran más abajo.

¿Qué no es razonble afirmar con estos números? Primero, que "ya está claro quiénes pasarán a segunda vuelta". Con siete candidatos entre 5% y 13%, queda claro que el tablero aún se puede mover. Sobre todo considerando los márgenes de error y los crecimientos y caídas de última semana que hemos visto en elecciones previas.

El escenario más probable, según los datos disponibles, es por ahora una segunda vuelta entre Keiko Fujimori y alguno más del pelotón que disputa el segundo ticket. Pero "más probable" no significa "seguro". Piénselo así: si mañana le dicen que hay 30% de probabilidad de lluvia, no le sorprendería si al final llueve. Aún cuando había un 70% de probabilidad de que no ocurra. Lo mismo aplica aquí. Las probabilidades ayudan a tomar decisiones informadas, no eliminan la incertidumbre.

Inevitablemente, mucha gente terminará por decidirse recién en la última semana. Por ello, lo que muestren las encuestas no publicables en Perú que se realicen durante esa semana (pero que probablemente igual se terminen difundiendo) podrían terminar siendo importantes para esfuerzos finales de coordinación. Si llega a ver esos números, fíjese en las tendencias finales de cada candidato. En una carrera tan cerrada, la dirección importa tanto o más que la posición para estimar cuál podría ser el resultado final.

Lo mejor que podemos hacer en estos días es informarnos, conversar y debatir en nuestros círculos cercanos, interpretar los datos con cautela y votar por convicción. Las encuestas son herramientas que nos ayudan a entender, no instrucciones para obedecer.


(*) Profesor de la Universidad del Pacífico especialista en análisis electoral y constitucional. Miembro de Capitalismo Consciente.