Repsol anunció recientemente la culminación de la limpieza de 28 playas. Pero más de veinte informes técnicos del Organismo de Evaluación y Supervisión Ambiental, OEFA, de mayo y junio pasados, concluyen que en mar y playas al norte de Lima aún hay alta presencia de sustancias tóxicas relacionadas al crudo derramado por la petrolera española. Epicentro Tv presenta los detalles de los documentos del organismo público que en agosto entregará su informe final.

Foto archivo

Frente a las costas de Ancón todavía flotan amplias capas oleaginosas que los pescadores de la zona identifican como restos de la masa gigante del petróleo que la empresa española Repsol derramó frente a Ventanilla hace seis meses.

Las cámaras de Epicentro TV captan la semana pasada una mancha flotante de restos de crudo durante un recorrido por las aguas del balneario. Como esa, manchas aceitosas e itinerantes van y vienen con la marea.

La empresa española Repsol informó a mediados de abril pasado la culminación de los trabajos de limpieza de veintiocho afectados por el derrame, y que estaba a la espera de la conformidad de sus labores.

Pero sus anuncios podrían estar lejos de la realidad.

En los meses de marzo y abril, el Organismo de Evaluación y Supervisión Ambiental, OEFA, tomó muestras en playas y mar de manchas y restos sospechosos de hidrocarburos, y los sometió a detallados análisis de laboratorio. En mayo y junio publicó los resultados en más de veinte informes técnicos que amplían los primeros estudios que hizo en febrero y que plasmó en un informe extenso con fecha 15 de marzo.

Informe 15 de Marzo | PDF | Aves | Petróleo
Informe 15 de Marzo

Epicentro Tv obtuvo y revisó veintiún informes técnicos de OEFA. De ellos, quince informes, correspondientes a la misma cantidad de playas, arrojan aún una alta presencia de hidrocarburos y sustancias tóxicas relacionadas, de acuerdo a OEFA, al derrame de petróleo.

A continuación, haremos un resumen de los hallazgos en las quince playas en las que OEFA detectó problemas.

Playa Costa Azul. Ventanilla.

Según el informe de OEFA del 15 de marzo, no hay registro de presencia de petróleo en el mar, pero sí en la arena.

En el informe del 17 de mayo se observa que en 5 de 24 puntos muestreados hay concentraciones de hidrocarburos que superan los valores de niveles de fondo. Quiere decir, mayor concentración de hidrocarburos de la que hay en el fondo marino de forma natural o por actividad humana anterior.

Un informe complementario a aquel indica que en 4.7 hectáreas de 20 evaluadas se presentan: concentraciones de TPH, Hidrocarburos Totales de Petróleo, que superan el nivel de fondo –quiere decir, mayor concentración de hidrocarburos de los que hay en el fondo de manera natural o por la actividad humana anterior– y afectación de la fauna marina.

Playa Los Delfines. Ventanilla.

En su informe del 15 de marzo, OEFA reportó ausencia de hidrocarburos de petróleo en el mar y presencia de petróleo en la arena de esta playa.

Un segundo informe, del 24 de mayo, indica que en 18 de 25 puntos muestreados se encontró Hidrocarburos Totales de Petróleo en concentraciones superiores a los niveles de fondo, es decir, mayores a las concentraciones que se encuentran en el suelo de manera natural. Asimismo, en 16 de los 25 puntos examinados.

Se detectó presencia en valores altos de Hidrocarburos Policíclicos Aromáticos, componentes muy tóxicos y nocivos para los organismos acuáticos que están presentes en el crudo.

Playa Pasamayo.

El 15 de marzo OEFA no encuentra petróleo en esta zona, pero sí lo encuentra en la arena de playa.

En cambio, el informe del 24 de mayo contiene hallazgos más detallados.

En el sedimento o arena, detecta en 3.3 hectáreas de un total de 14, concentraciones de hidrocarburos totales de petróleo superiores a los niveles existentes de manera natural.

Y registra presencia del criseno, un tipo de hidrocarburo aromático muy tóxico y nocivo.

Club Naval de Ancón.

En su informe del 15 de marzo, OEFA reporta presencia de hidrocarburos de petróleo en el mar y en la arena de esta playa.

El 27 de mayo, registra concentraciones de TPH, Hidrocarburos Totales de Petróleo, y de HAP, Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos, muy tóxicos, “que superaron los valores de nivel de fondo y nivel de referencia” en 9 de 17 puntos de muestreo. Como señalamos, quiere decir, mayor concentración de hidrocarburos de los que hay en el fondo de manera natural o por la actividad humana anterior.

De las 6.58 hectáreas evaluadas, el petróleo impactó en 3.26 hectáreas, con niveles de petróleo superiores.

Isla Grande.

OEFA tomó muestras alrededor de este grupo de islas guaneras llamado Isla Grande o Isla Pescador.

Las conclusiones de su informe del 27 de mayo señalan: presencia de fluoranteno en concentración superior a los niveles de fondo –o sea, ya existentes– y niveles de referencia, cuyo origen provendría del derrame.

El fluoranteno es un tipo de hidrocarburo aromático altamente carcinógeno.

Sin embargo –señala el informe– su ubicación está a 1,8 kilómetros de los islotes, “pudiendo ser un foco de contaminación, toda vez que no se reflejaron en los puntos más cercanos a la Isla Grande”.

Playa Miramar.

El 15 de marzo, OEFA detectó presencia de hidrocarburos de petróleo en el mar y en la arena de playa.

Su informe del 30 de mayo indica que los análisis arrojaron, nuevamente: Hidrocarburos Totales de Petróleo, e Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos, los tóxicos. En ambos casos, en niveles superiores a lo ya existente en 2.4 hectáreas de mar.

En la zona de arena de playa, en 8 de 23 puntos de recojo de muestras se superó las concentraciones existentes en el fondo para hidrocarburos totales de petróleo.

Playa Peralvillo, Chancay.

El 15 de marzo, el organismo del Ministerio del Ambiente reportó ausencia de hidrocarburos de petróleo en el mar, pero presencia en arena de playa.

El informe del 1 de junio señala que casi 9 de 25 hectáreas evaluadas presentan concentraciones de hidrocarburos totales de petróleo superiores a los niveles de fondo existentes, así como varios tipos de hidrocarburos aromáticos que son tóxicos y dañinos para la piel.

También se halló un foco potencial de contaminación en la orilla rocosa y residuos dejados luego de las acciones de limpieza de Repsol, que son de potencial perjuicio para los seres humanos.

En el sector norte de esta playa hay grandes concentraciones de hidrocarburo.

Playa Balneario Marina. Ancón.

Según el informe del 3 de junio del OEFA, hay concentración de hidrocarburos totales de petróleo que afecta 0,16 hectáreas en esta playa, de las 3 hectáreas analizadas.

En la zona de arena de playa hay una alta concentración de hidrocarburos totales, detectándose, además, 9 de los peligrosos hidrocarburos policíclicos aromáticos en concentraciones superiores a los niveles existentes.

Playa Santa Rosa Grande. Lima.

Según informe del 15 de marzo, en esta playa se encuentra presencia de hidrocarburos de petróleo en la arena, no así en el mar.

En el informe del 6 de junio, se observa que, de 17 hectáreas evaluadas, 7 superan los niveles de concentración de hidrocarburos totales, o sea, que hay más petróleo de lo normal tanto en arena de playa como en sedimento intermareal y submareal, zonas próximas a la playa. Esto habría generado, según OEFA, alteraciones en la población llamada emperita análoga y macrobentos, organismos que en las costas se conocen como ‘muy muy’ o ‘chanchitos de mar’.

También se encontró 11 hidrocarburos policíclicos aromáticos en concentraciones superiores, cuyo origen sería el derrame de petróleo.

Playa Cavero. Ventanilla.

Según el reporte del 15 de marzo, se encontró petróleo tanto en el mar como en la arena de playa.

En el del 7 de junio, hay más detalle. OEFA advierte áreas manchadas y detecta media hectárea afectada por concentraciones de petróleo. Encuentra evidencia de alteraciones en población de organismos marinos como el ‘muy muy’ y el ‘chanchito marino’.

Los análisis tomados en la zona intermareal, más cercana a la playa, arrojan altas concentraciones de hidrocaburos totales e hidrocarburos policíclicos aromáticos. Ambos casos, relacionados con el derrame.

También se detectan metales en altas concentraciones y por encima de los valores normales y niveles de referencia, que guardan, según OEFA, relación con el derrame de Repsol. Para la fecha de la toma de muestras, todavía prevalecen el color y la textura de las manchas de petróleo en la orilla rocosa.

Los organismos vivos también se han visto afectados aquí.

Playa San Francisco. Ancón.

En el informe del 15 de marzo, se observa presencia de petróleo en la arena, mas no en el mar.

En el documento del 8 de junio se advierte que los estudios de OEFA identifican un área afectada de casi un tercio de hectárea, de un total de 0.57 hectárea examinada. Allí encuentra concentraciones de hidrocarburos superiores a los niveles naturales.

En el sedimento o arena de playa de la zona cercana a la orilla encuentran hidrocarburos totales de petróleo en concentraciones superiores a las naturales, y un tipo de hidrocarburo aromático en concentraciones superiores, cuya presencia –indica OEFA– estaría relacionada al derrame.

Playa El Mirador Pachacútec. Ventanilla.

Presencia de hidrocarburos de petróleo en el mar y en la arena de playa, según el análisis publicado en el informe del 15 de marzo.

En el del 10 de junio se concluye que de 2.8 hectáreas evaluadas, prácticamente 2 hectáreas están afectadas con altas concentraciones de hidrocarburos. También se recoge evidencia de alteraciones o cambios negativos en los organismos hidrobiológicos que habitan cerca a la playa.

En 3 de los 5 puntos de muestreo en las zonas cercanas a la playa, se detecta hidrocarburos totales en niveles superiores y con alta concentración; y varios tipos de hidrocarburos aromáticos que, para OEFA, están directamente relacionados a las concentraciones de hidrocarburos totales.

Playa Las Conchitas. Ancón.

En el informe del 15 de marzo se consigna la presencia de hidrocarburos de petróleo en mar y playa.

El informe más reciente, del 14 de junio, revela evidencias de altos niveles de hidrocarburos totales en 2.1 hectáreas de las 7.3 examinadas, así como perjuicio en la comunidad de organismos marinos.

Asimismo, cerca de la playa, en la zona intermareal, se halla concentración de hidrocarburos en niveles superiores a los existentes y varios tipos de los tóxicos hidrocarburos aromáticos en siete puntos de muestreo.

Playa Isla Mata Cuatro. Ancón.

El informe sobre el impacto en esta playa está fechado el 16 de junio.

En la misma línea, OEFA encuentra evidencia de niveles superiores de hidrocarburos de petróleo e hidrocarburos aromáticos. También detecta áreas manchadas con restos de petróleo en la playa, concentraciones de combustible en la zona cercana a la playa, evidencias de afectación a organismos marinos y un peligroso foco de contaminación en la zona rocosa de 0.14 hectárea.

Playa Hondable. Santa Rosa.

En el informe del 15 de marzo se acredita que los técnicos de OEFA detectaron presencia de petróleo en la arena de playa, no así en el mar.

En su informe del 21 de junio, hay más hallazgos: concentraciones de hidrocarburos totales y aromáticos en concentraciones superiores en 0.32 hectáreas de casi 6 hectáreas analizadas, además de alteración de la población de organismos marinos.

Con imágenes captadas por dron, se identificó presencia residuos propios de las acciones de limpieza de playa realizadas por Repsol; residuos dejados en la superficie del litoral.

Informes
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La respuesta de Repsol.

Epicentro se comunicó con la empresa petrolera española responsable del derrame de crudo el 15 de enero pasado. A través de un vocero, informó que “el 13 de abril reportó a la autoridad (OEFA) la culminación de las acciones de primera respuesta en 28 playas identificadas, lo cual significa que han sido declaradas limpias y listas para el monitoreo respectivo y en espera de la conformidad”.

Los informes de OEFA que hemos reseñado líneas arriba fueron elaborados en mayo y junio, no obstante, el recojo de muestras se hizo entre marzo y abril, en días cercanos al 13.

En esa línea, Repsol indicó que el proceso de limpieza de playas “es el resultado de las acciones de contención, recuperación y limpieza que ha llevado a cabo la compañía en todo el litoral, en cumplimiento del cronograma entregado a las autoridades peruanas y contando con un equipo de empresas y expertos reconocidos internacionalmente, que nos han acompañado durante todo el proceso”.

“El trabajo [de limpieza] se realizó utilizando la metodología SCAT, una técnica internacional de evaluación del litoral que busca determinar las mejores prácticas de limpieza para cada lugar, tomando en cuenta las características del terreno y resguardando el entorno identificado”, agregó.

También dio cuenta que “la empresa ha realizado un análisis a profundidad del suelo, agua y sedimentos en toda la zona identificada como alcanzada por el derrame. Los resultados han sido remitidos a la autoridad competente”, y que “este muestreo se ha realizado cumpliendo las guías y directrices emitidas por la autoridad y ha sido analizado por laboratorios independientes y acreditados para tal fin”.

La petrolera española asegura haber realizado más de 1,400 muestreos fisicoquímicos a lo largo de la costa.

“Se desarrollaron 759 muestras en suelo, 206 en sedimento (lecho marino) y 444 en agua. Las zonas muestreadas incluyen la orilla (intermareal), la superficie marina (submareal) y playas (suelos). En alta mar hemos tomado muestras a diferentes niveles de profundidad, llegando hasta aproximadamente 50 metros de profundidad”, indicó la información entregada a Epicentro.

La institución vocera también manifestó que “en las zonas de difícil acceso, como la zona del Serpentín de Pasamayo, conformado por acantilados, franjas costeras estrechas y peñas rocosas, donde se tiene alto riesgo, desde una perspectiva operativa y de seguridad del personal, se mantiene un permanente monitoreo y vigilancia desde el mar para recuperar cantidades pequeñas de producto que pudieran desprenderse por acción natural del oleaje y de las mareas.

“La compañía reitera su compromiso en la restauración del litoral peruano, desplegando todos los esfuerzos que sean necesarios para ello”, añadió. “La compañía está a la espera del informe final de OEFA, que aún no está terminado. Cuando lo esté, se remediará lo que sea necesario, existe el compromiso de hacerlo”, finalizó. Veremos si el tamaño del compromiso se parece al gigantesco tamaño del daño ocasionado.