Por: David Gómez Fernandini

Nuevos rostros en el Congreso y una nueva Mesa Directiva, ¿garantizan nuevas prácticas? Conozca cómo empieza el ajedrez político, qué fuerzas existen y cómo se mueven en el Parlamento.

El lunes se dio la elección de la mesa directiva del congreso, en un parlamento de nuevas caras. Y ya desde ayer son visibles los primeros indicios de cómo será la correlación entre las diferentes fuerzas políticas y cuáles podrían ser las futuras alianzas y rivalidades. El oficialismo no logró una coalición lo suficientemente significativa como para hacerse con una mayoría parlamentaria. Rostros nuevos, pero tal parece que poco podría cambiar.

La lista vencedora - que se impuso con 69 votos a favor - está integrada por María del Carmen Alva de Acción Popular en la presidencia, Lady Camones de Alianza por el Progreso en la primera vicepresidencia, Enrique Wong de Podemos Perú y Patricia Chirinos de Avanza País en la segunda y tercera vicepresidencia, respectivamente. Alianza a la que se sumó Fuerza Popular con sus votos. La bancada de la oposición que mostró sus primeras grietas fue Renovación Popular, que presentó una lista liderada por Jorge Montoya que solo obtuvo 10 de los 12 votos que tiene su bancada. Tal parece que en casa ya las cosas no andan tan armónicas y que los viajes entre amigos se quedaron en Washington.

Si consideramos a todos los congresistas que votaron por declarar improcedente a la lista oficialista, resulta que se trata de exactamente los 79 congresistas integrantes de las 6 bancadas que conformaron las otras 2 listas. Una primera muestra del volumen que tendría la oposición en los momentos cruciales. La frustrada lista oficialista, por su parte, tenía los votos de los integrantes de los otros 4 partidos: un total de 50 congresistas. Una minoría con la que será virtualmente imposible convocar a una Asamblea Constituyente, una de las principales promesas de campaña de Perú Libre.

El nuevo Congreso tiene entre sus responsabilidades renovar a los miembros del Tribunal Constitucional y nombrar al Defensor del Pueblo, decisiones que requieren de mayoría calificada.

Perú Libre podría reclutar para algunas votaciones puntuales a algunos parlamentarios de los partidos de centro que votaron por la lista de la oposición más cercanos al discurso del partido del lápiz.

Los 79 votos de la oposición constituyen una mayoría importante pero no serían suficientes para vacar al presidente Pedro Castillo. Sin embargo, este número podría crecer con el tiempo, sobre todo si el mandatario pierde a sus aliados de Somos Perú y el Partido Morado. E incluso a parte de su propia bancada.

El nuevo gobierno se inicia con una mesa directiva de oposición que podría funcionar como un eficiente contrapeso para el Poder Ejecutivo, pero, de acuerdo a nuestra telúrica historia reciente, también como una fuerza obstruccionista que bloquee todas sus iniciativas. Ahora es el turno del presidente Castillo. La designación de los miembros de su primer gabinete será la próxima movida del ajedrez entre ambos poderes del Estado.