A continuación, la historia de una promesa, la pieza del rompecabezas que podría explicar la disonante presencia del ministro del interior, Luis Barranzuela, en el ejecutivo, quien no solo comparte abogado defensor con el hoy empoderado congresista de Perú Libre, Guillermo Bermejo, en sus respectivos procesos, sino también la contrapolítica antidrogas disfrazada de legítima preocupación social por los campesinos cocaleros

Era aún la primera vuelta, probablemente marzo: el hoy presidente Pedro Castillo se había desprendido como nunca, del sombrero que hoy porta para toda ocasión, allí era solo el recipiente de la hoja de coca que chacchaban. El entonces candidato al congreso Guillermo Bermejo, un conocido gestor de intereses de los campesinos Cocaleros, llevó al entonces candidato presidencial al corazón del Vraem, específicamente a Pichari, provincia de la Convención en Cusco y lo presenta ante los principales dirigentes cocaleros del lugar, no sin antes rechazar la presencia de la DEA norteamericana en el Perú

Bermejo comprometía así a Castillo ante los dirigentes de miles de cocaleros entre los que se encontraba Julián Pérez, más conocido como Cheldo, sindicado por la policía como uno de los agitadores del ataque a la comisaría de Natividad luego de la incautación de una camioneta con un importante cargamento de hoja de coca en Mayo de este año, despotrica de la policía y de Devida, además de unirse a la lucha por una ley que Castillo acabó prometiendo. Antes de terminar esta reunión que había inquietado a la policía, Castillo promete hacer en conjunto, una nueva ley nacional de hoja de coca que reduzca las erradicaciones y fomente una utópica industrialización en la que no cabrían las cerca de 72 mil hectáreas productoras que hay en el territorio nacional.  Guillermo Bermejo refuerza el ofrecimiento. Según el exministro del interior y actual presidente del directorio de Enaco, Rubén Vargas, se ha formado una maquinaria destinada a destruir la actual política antidrogas y mantener el caos en el vraem. Ya vimos cómo han propiciado la renuncia del señor Pintado. Estamos observando, cómo hay un sector del partido de gobierno, cuya cara visible es el señor Bermejo, que está asumiendo la agenda de la hoja de coca con fines políticos, van a seguir boicoteando la lucha contra las drogas.