En una casa de Breña, el presidente Pedro Castillo tuvo encuentros privados con funcionarios públicos, abogados y personas cuya identidad es desconocida. Estas reuniones no fueron registradas ni documentadas. La norma dicta que el presidente tiene la obligación de publicitar su agenda y que cualquier reunión debe ser sostenida en Palacio de Gobierno.

¿En qué infracciones habría incurrido el mandatario? Para Entender, conversamos con el Constitucionalista, Luciano López.