La magistrada del Tribunal Constitucional, Marianella Ledesma, ha declarado improcedente la demanda de Habeas Corpus a favor del indulto al ex presidente Alberto Fujimori.

El voto singular de Ledesma es un auténtico repaso de nuestra historia reciente y una crítica abierta a la justicia con nombre y apellido.

Epicentro TV tuvo acceso al documento de su votación, de casi 70 páginas, en el que la abogada y ex presidenta del TC sustenta su parecer y, en muchos momentos, su indignación por el voto mayoritario de esta importante institución de justicia nacional.

Como recordamos, Ernesto Blume, José Luis Sardón y quien preside actualmente el TC, Augusto Ferrero, 3 de los 6 magistrados que veían la causa, votaron a favor del Habeas Corpus presentado por el abogado Gregorio Parco, que buscaba restituir la libertad del ex mandatario condenado por las matanzas de Barrios Altos y la Cantuta.

“No hay ni un solo argumento legítimo que sirva de justificación para que la mayoría del Tribunal Constitucional (Ferrero, Sardón y Blume) haya revivido un indulto indebidamente otorgado a Alberto Fujimori”, dice la magistrada en su voto singular, en el que hace una dura crítica a sus colegas: “Una sociedad tan polarizada como la peruana urge de jueces o juezas independientes que protejan por igual los derechos de todos, y no de activistas políticos que protejan sin base jurídica a una de las partes en conflicto”.

Ledesma sostiene en su voto que, si bien, nadie debería morir en prisión, el estado de salud de Fujimori y el impacto que tiene sobre ésta, sus condiciones carcelarias, son asuntos que debieran ser sustentados por una junta médica y no por los miembros de un organismo como el TC.

De esta manera, sostiene, lo que han hecho estos magistrados, al otorgar esta sentencia, es demostrar una “compasión selectiva” y ejecutar una invasión a las competencias de otros poderes, incluidas las del propio presidente de la República:
“Han reemplazado a una comisión de gracias presidenciales, considerando que Alberto Fujimori califica para un indulto, han reemplazado a una junta médica diagnosticado la salud de Alberto Fujimori, considerando que por dicho estado de salud califica para un indulto, han reemplazado al Presidente de la República y estimado que Alberto Fujimori merece el indulto, disponiendo su inmediata libertad, han desplazado al Poder Legislativo pues,  pese a que hoy existe una ley que prohíbe otorgar indultos para sentenciados por el delito de secuestro, han omitido su existencia y le han dado vida al indulto a favor de Alberto Fujimori y han reemplazado a jueces supremos penales, pues han revisado las razones del indulto anterior y considerado que el indulto fue bien dado”.

Ledesma hace el ejercicio de detectar vicios de fondo y forma que habrían cometido, a su juicio, los magistrados Sardón, Ferrero y Blume, entre ellos, restituir lo planteado por la Resolución Suprema del 2017, que le otorga el indulto a Alberto Fujimori, sin notar que el expediente administrativo de origen, no aparece en el Habeas Corpus que supuestamente han estudiado para su voto.

Los 3 magistrados han restituido un indulto sin leer si quiera el expediente administrativo que le dio origen y peor aún han “revivido” una resolución que ya fue dejada sin efecto.

“Los 3 magistrados del TC no pueden revivir resoluciones que ya no existen”

Ledesma sostiene en su voto que no se puede otorgar indultos en casos de graves violaciones contra los Derechos Humanos, como fue la matanza de Barrios Altos. “Las sentencias del Tribunal Constitucional no deberían ser un obstáculo para descubrir la verdad respecto de estos hechos”, concluye la magistrada en su voto singular.

Así mismo, sostiene que sus colegas descontextualizan a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, a su conveniencia, olvidando que dicha corte sostiene que “durante la ejecución de una sentencia no se deben otorgar beneficios de forma indebida que puedan conducir a una forma de impunidad”.

La magistrada sostiene que los 3 miembros del TC “se burlan de la memoria de los fallecidos, la dignidad de sus familias y la conciencia moral del país”.

El voto de Marianella se sumó al de los otros dos magistrados del TC, Eloy Espinosa Saldaña y Manuel Miranda, quienes también consideraron un error dar luz verde al Habeas Corpus que le devuelve la libertad a Alberto Fujimori y sustentaron nutridamente su posición.

El presidente del tribunal puede hacer uso de su voto dirimente, para inclinar la balanza en una discusión en la que no haya consenso. Augusto Ferrero decidió jugar así su carta al todo por la libertad de Alberto Fujimori.