El embarazo adolescente y la violencia sexual contra las mujeres son un cruel flagelo al que están condenadas miles de niñas y adolescentes peruanas. Dos serios problemas a los que debemos hacer frente como sociedad, primero a través de la educación: enseñarles a los niños, niñas y adolescentes en las escuelas a reconocer y cuidar sus cuerpos, a respetar a sus compañeros y compañeras y a cuestionar los estereotipos de género que condenan a las mujeres a una vida con menos oportunidades.

Las cifras de embarazos adolescentes son escalofriantes. Nada menos que el 13% de las mujeres entre los 15 y los 19 años ha quedado embarazada. Trece de cada cien adolescentes peruanas están embarazadas en este momento o ya se han convertido, contra su voluntad, en madres. La Educación Sexual Integral busca precisamente que los niños, niñas y adolescentes reciban información, de acuerdo a sus edades, sobre sexualidad humana; para revertir estas dramáticas cifras que se mantienen constantes desde hace dos décadas.

La Educación Sexual Integral también apunta a formar niños y niñas capaces de identificar si están siendo víctimas de un abuso.

Sin embargo, existen sectores conservadores que se oponen a que el Estado imparta educación sexual en las escuelas pues consideran que solo los padres tienen derecho a tocar esos temas con sus hijos. Sin embargo, muchos padres no lo hacen porque carecen de las herramientas para ese fin.

Lo cierto es que en la elaboración de esta política pública sí participaron representantes de los padres de familia.

Uno de los peligros de no enseñarles sobre sexualidad a los menores es que estos terminen cayendo en la desinformación, con todos los riesgos que eso implica.

Existe la equivocada creencia de que hablarles de sexo a los niños y adolescentes es incitarlos a tener relaciones sexuales. Otro de los mitos más difundidos es que decirles a los niños que la homosexualidad es una orientación sexual los va a “homosexualizar”.

Por eso también la importancia de educar a los niños en el respeto hacia la diversidad sexual.

Pese a que los lineamientos para la implementación de la Educación Sexual están vigentes desde el año 2008, la Defensoría del Pueblo ha detectado que hasta el año 2020 en la mayoría de escuelas prácticamente no se ha implementado.

En junio de este año, el Ministerio de Educación publicó los nuevos lineamientos para la aplicación de la Salud Sexual Integral, alineados con el nuevo currículo del 2016. Recordemos que el Tribunal Constitucional rechazó una demanda que pretendía que se elimine el enfoque de género del currículo nacional.

Dada la importancia de la Educación Sexual Integral tanto para prevenir embarazos no deseados como para combatir el bullying y la violencia sexual, la Defensoría del Pueblo ha publicado una serie de recomendaciones para el Ministerio de Educación.

Ya es momento de que el Ministerio de Educación tome al toro por las astas e impulse decididamente la implementación de la Educación Sexual Integral en todas las escuelas del Perú, para que millones de niños, niñas y adolescentes reciban información veraz y tengan las herramientas necesarias para no ser víctimas de abusos y no llevar embarazos no deseados cuando aún están empezando a vivir.