La escena parecía sacada de esas películas en donde uno despierta de una resaca y no tiene idea de cómo llegó hasta allí.  Una camioneta apareció al amanecer  perfectamente clavada de narices en la pileta central del último óvalo de la Avenida Pardo, llamado Centro América, en Miraflores.

La camioneta, que quedó colocada tan perfectamente que parece estar tomando agua sobre  el mapa que adorna el fondo de la pileta, más precisamente sobre Panamá, no tiene ni un rasguño. La única señal de que fue un accidente está en el césped de uno de los jardines del óvalo, que tiene huellas fangosas. Por lo demás, parece que cayó del cielo.

El sereno que cuida la escena surrealista nos dice: "la chica que manejaba estaba tomada. Ahora está en la comisaría".  La placa de la camioneta que solo era visible en la parte posterior, es  ANH 117. La ficha vehicular arroja los siguientes nombres como propietarios: Carmen Elizabeth Burga Cachay y Óscar Gutiérrez Ulloa, ambos nombres involucrados, no en un charco de agua actualmente, sino  en un lodazal político en el pasado.

Carmen Burga fue una de las principales testigos de la presunta falsificación de firmas para la inscripción de País Posible, que luego se convirtió en Perú Posible ante el JNE, el partido con el que llegó a la presidencia Alejandro Toledo. Poco después confesó que un sobrino del mismo Toledo la ayudo a  fugar del país y más adelante denunció un extraño secuestro para que no salieran a la luz detalles de la fábrica de firmas. Muy curioso.