Los transportistas de Lima y Callao están felices. Ni en sus sueños más audaces habían creído que podían lograr tanto en una reunión de negociación. No solo les ofrecieron la cabeza de la Presidenta de la ATU, María Jara, sino que además les prometieron que el propio ministerio de Transportes y Comunicaciones promoverá amnistía para las papeletas que se hayan generado durante el tiempo de la pandemia, casi los dos últimos años.

Ocurrió hoy en una reunión en la sede del ministerio de Transportes y Comunicaciones con la presencia de tres ministros, vicepresidenta incluida y dos directores responsables del transporte urbano.

Empecemos por el ofrecimiento de que la Presidenta de la ATU no va más. El ministro de Transportes y Comunicaciones Juan Francisco Silva Villegas lo dice claramente: reorganizaran la ATU, la resolución ya está en el despacho del presidente y eso implica “cambiar a las personas”. Por supuesto, arrancó aplausos del público.

Lo más interesante para los transportistas es que ahora tendrán injerencia en la elección de la nueva autoridad de la ATU.

Puestos a ofrecer, el ministro también ofreció ampliar el aforo que sigue reducido porque la pandemia continúa. El ministro admite que el aforo es rey de burlas porque nadie lo cumple, pero cuando eliminen las restricciones, pues ya no habrá multas. Y todos contentos.

Un representante de los transportistas se ocupa de decir que no les gusta el paro pero que para no continuar con el llamado a la protesta necesitan tener la certeza de que les van a cumplir, particularmente en el asunto de concretar la salida de María Jara. Y puestos a pedir, pues que sea a más tardar mañana.

Por parte del ministerio, uno de los más llamativos es el de que el ministerio presentará un proyecto de ley para generar amnistía para papeletas que no lindan con el delito y la seguridad vial generadas durante la pandemia considerando la afectación económica que enfrenta el sector transportes.

El acta de la reunión la firman los representantes del gremio. En el acta aparecen como asistentes además del generoso ministro de Transportes, la ministra de Inclusión social y vicepresidenta Dina Boluarte y el Ministro de Justicia Aníbal Torres. Sin embargo, sus firmas no están en el documento.

El golpe a la ATU es claramente un golpe a la anhelada reforma del caótico transporte urbano en Lima y Callao.