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De operadora de Oscorima a gestora de intereses en gobierno de Keiko

Esperanza Rojas, dueña del movimiento regional Wari Llaqta, con el que Wilfredo Oscorima ganó su tercer mandato al frente del Gobierno Regional de Ayacucho, estuvo vinculada, como empresaria, a millonarias contrataciones con el Estado durante las gestiones del “wayki”. Hoy circula por los despachos del gobierno de Keiko Fujimori, no como empresaria, sino como representante de una municipalidad del VRAEM. Fujimorista hasta el año 2000, postuló sin éxito a varios cargos por ese partido antes de crear su propio movimiento regional, que luego le cedió a Oscorima. En las últimas elecciones presidenciales apoyó “con entusiasmo” a Renovación Popular y, tras la derrota de esa organización, volvió a ponerse la camiseta naranja del fujimorismo. A menos de un mes de iniciado el gobierno, ingresó al Ministerio de Trabajo y se reunió con el ministro Juan Sheput.

En el registro de visitas del Ministerio de Trabajo quedó anotado el 3 de agosto el ingreso de Esperanza Rojas Gutiérrez al despacho del ministro Juan Sheput. Seis días antes, Keiko Fujimori juró como presidenta del Perú. Es contratista de obras públicas y saltó a la escena nacional durante el escándalo del Rolex y los aretes de Dina Boluarte. No entró sola. La acompañaron Erson Valladolid, alcalde de la Municipalidad Distrital de Santa Rosa, en el VRAEM; Rubén Bravo, alcalde de la Municipalidad Distrital de Capillas, en Huancavelica; y Baha Ullah Ugaz Pezo, gestor "especializado" en conseguir citas con autoridades centrales para burgomaestres distritales.


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Juan Sheput (izquierda) recibió a Esperanza Rojas (derecha) en el Ministerio de Trabajo.

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Se registró como representante municipal

En el registro de visitas, Esperanza Rojas Gutiérrez no figura como contratista ni como dirigente política. Fue anotada como representante de la Municipalidad Distrital de Santa Rosa, aunque no ocupa ningún cargo público en esa comuna.


Es dueña de Wari Llaqta, el movimiento regional que llevó a Wilfredo Oscorima a su tercer mandato como gobernador de Ayacucho. El gobernador es investigado por el presunto préstamo de un reloj Rolex a Dina Boluarte. La trayectoria electoral de la empresaria se inició en el fujimorismo: postuló al Congreso y a la regiduría de Huamanga por Perú 2000 y Sí Cumple, en las elecciones de 2000 y 2006.

En el contexto del caso Rolex, el Consorcio Bicentenario I, del que Esperanza Rojas figuraba como representante, obtuvo una adjudicación por más de S/22 millones del entonces Proyecto Especial Legado para los Juegos Bolivarianos de Ayacucho.

Aunque Rojas no figuraba como propietaria de ninguna de las empresas que integraban el consorcio, sí firmó el contrato para la construcción del comedor de la Villa Bolivariana. Ahora, con el paso del tiempo, una de esas compañías, Cielo & Estrella, aparece bajo el control de su hijo, Diego Francisco Agüero Rojas, de 21 años, quien concentra el 90 % de las acciones.

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24 de agosto: la comitiva reaparece

Tres semanas después de la visita al ministro Juan Sheput, la misma comitiva reapareció en Provías Descentralizado. Rojas, Baha Ullah Ugaz Pezo y el alcalde de Santa Rosa ingresaron a la misma hora. La visita repite la fórmula del encuentro en el Ministerio de Trabajo: el alcalde, el gestor de reuniones y la empresaria, que se volvió a registrar como representante de la Municipalidad Distrital de Santa Rosa.

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El registro consigna los ingresos de Esperanza Rojas, Ugaz Pezo y los alcaldes de Santa Rosa y Capillas.

Dos alcaldes, dos versiones sobre la misma reunión

Epicentro TV consultó a Erson Valladolid, alcalde del distrito de Santa Rosa (VRAEM), por su visita al Ministerio de Trabajo. El alcalde negó haber asistido junto a Esperanza Rojas, pese a que ella ingresó con él y se registró como representante de su municipalidad. "Cada uno sacó su cita. Como el ministro estaba saturado, nos atendió en conjunto", indicó

Confrontado con el registro oficial que ubica a Rojas en su comitiva, sostuvo que debía tratarse de un error y que ella ingresó por separado. Consultado sobre los asuntos que la empresaria trató con el ministro Juan Sheput, primero dijo no recordarlos. Segundos después mencionó que la empresaria abordó el tema de Vilcashuamán, su tierra natal. 

Rubén Bravo, alcalde de Capillas y también asistente a la reunión, dio una versión distinta. Precisó que Ugaz Pezo es su asesor externo y negó haber acudido con Rojas: "Ese día la conocí. El que sí asistió con ella fue el alcalde de Santa Rosa, creo, como parte de su equipo. A quien sí conozco desde hace mucho tiempo es al alcalde", aseguró.

Bravo también describió la intervención de la empresaria durante la cita: "La señora (Esperanza Rojas) le planteó al ministro para que pueda llegar al sur, especialmente a Ayacucho, no recuerdo en qué institución dijo que trabaja, pero le pidió que le dé la confianza para articular acciones como una líder de Ayacucho. Ella tuvo la oportunidad de explayarse, insistiendo en que el sur está resentido: "Podemos llegar a convencer a los líderes del sur para poder trabajar con ellos. Yo puedo ayudar a articular".

Por su parte, el Ministerio de Trabajo difundió una nota informativa donde solo menciona a los dos alcaldes. Según el documento, en la cita se abordaron iniciativas de empleo temporal para población vulnerable y proyectos de intervención local en ambas jurisdicciones.

Investigada

Esperanza Rojas figura como imputada en tres casos registrados ante la Fiscalía Anticorrupción de Ayacucho. Los expedientes, ingresados el 13 de diciembre de 2024, se encuentran en etapa de calificación y están vinculados al presunto delito de colusión simple, según el registro fiscal.

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Tres casos en calificación contra Esperanza Rojas en la Fiscalía Anticorrupción de Ayacucho.

El camaleón muda de piel: del celeste al naranja

En las elecciones generales de 2026, el fujimorismo ayacuchano se fragmentó. Rojas se fue al trabajo de campo con Absalón Vásquez, hoy senador y fujimorista histórico, que competía bajo la bandera de Renovación Popular, el partido de Rafael López Aliaga.

No fue la única: una parte del fujimorismo ayacuchano de la era de Alberto Fujimori se trasladó con ella. Los recibía en el aeropuerto cada vez que Vásquez y López Aliaga llegaban a Ayacucho. La campaña también ubica a Esperanza Rojas en comunidades rurales, repartiendo almanaques con el rostro del exministro que juró "por la memoria de Alberto Fujimori" y enseñando a los comuneros a marcar la R de Renovación Popular, el símbolo del partido celeste.

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Esperanza Rojas enseña a votar por Renovación Popular y Absalón Vásquez durante la campaña presidencial.
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Esperanza Rojas enseña a votar por Renovación Popular y Absalón Vásquez durante la campaña presidencial.

Renovación Popular no llegó a la segunda vuelta y otra vez la estrategia cambió de piel. Las redes sociales de la exoperadora de Oscorima se convirtieron en un festival de elogios al nuevo gobierno de Keiko Fujimori y de "terruqueo" al adversario. 

"Yo, como mujer ayacuchana andina del sur, quiero expresar desde aquí, diciéndole a la señora Keiko Fujimori, que no tenga miedo. Queremos invocar a todas las mujeres andinas, mujeres de Puno, Cusco, Apurímac, Ayacucho, Huancavelica, Huancayo y Arequipa, a toda la zona del sur, a que se sumen a la gestión de la señora Keiko", declaró en una de las plataformas fujimoristas

Un Consejo sin registro público

En paralelo a sus ingresos a entidades del Estado y su alabanza al fujimorismo, Rojas se empezó a promocionar en espacios de comunicación ligados al fujimorismo como fundadora del "Consejo Nacional de Independientes por la Paz". De esa organización no existe registro público: ni estatutos ni nómina de miembros. La propia Rojas sostiene que su finalidad es acercar el sur al gobierno de Keiko Fujimori y que los encargados de esa tarea deben ser, como ella, oriundos del lugar. 

Detrás de la operadora política está el negocio de la contratación pública. Según registros del Ministerio de Economía y Finanzas, tres empresas vinculadas a su entorno cobraron más de S/78 millones al Estado en las últimas dos décadas. La cifra no incluye los consorcios que constituyó ni aquellos en los que participó.

  • Lidercon, a nombre de Esperanza Rojas, cobró S/26,3 millones entre 2008 y 2026.
  • Dyacons, a nombre de su esposo, Jesús Agüero, cobró S/39,2 millones entre 2007 y 2023.
  • Cielo & Estrella, a nombre de su hijo, Diego Francisco Agüero Rojas, cobró S/12,5 millones entre 2016 y 2026

En el caso de la empresa Dyacons, registrada a nombre de su esposo Jesús Agüero, los cobros contrastan con la situación tributaria, ya que arrastra deudas coactivas con la SUNAT por cerca de S/6 millones. Pese a esa deuda, las empresas vinculadas a la familia continúan contratando con el Estado.

Lidercon, empresa en la que Esperanza Rojas aparece como propietaria, tuvo una deuda coactiva superior a S/100 mil, que ya fue pagada. Actualmente, ejecuta la renovación del campo deportivo, los servicios sanitarios, los arcos y la adquisición de una cortadora de césped del Complejo Deportivo Castrovirreyna, en Huancavelica. El contrato fue suscrito con el Instituto Peruano del Deporte en noviembre de 2025 por cerca de S/4 millones.

Esperanza Rojas, una empresaria del cemento que sabe de la importancia de los contactos políticos.