A los pies del Libertador. un grupo combatientes de extrema derecha hizo su show no apto para demócratas. De riguroso negro y con indumentaria y actitud  a medio camino entre agentes de las SS,  “emos” con exceso de serotonina y motoristas sin licencia, irrumpieron en la plaza San Martín con látigos caseros y porras reglamentarias para quemar una piñata con la cara del presidente Pedro Castillo provocando a todo lo que se movía.

Hasta el caballo del libertador entendería que hay un abismo entre la necesaria libertad de pensamiento y de expresión y la violencia en banda que pretende imponer un radicalismo hueco.

San Martín nunca hubiera imaginado que 200 años después de la independencia, estos combatientes se arrogan la defensa de los valores republicanos.

Créditos de las imágenes: Ronald Molina