Probablemente uno de los más incómodos con el discurso del presidente Castillo ha sido un invitado internacional de peso. El Rey de España, Felipe VI tuvo que escuchar en vivo y en directo dos duras alusiones de Castillo a la ferocidad de la conquista. Lo hizo empezando y terminando el discurso. Primero habló de la “llegada de los hombres de Castilla, que con la ayuda de múltiples felipillos y aprovechando un momento de caos y desunión,lograron conquistar el estado”. Y al final, cuando anunció que no gobernará desde el Palacio de Pizarro, “porque creo que tenemos que romper con los símbolos coloniales para acabar con las ataduras de dominación que se han mantenido por tantos años”. Bienvenido, su Majestad.