Este lunes se cumplen 50 años del golpe de Estado en Chile que implantó la dictadura de Augusto Pinochet, que duró 17 años y dejó al menos 40 mil víctimas, entre asesinados, torturados y desaparecidos. El instrumento de la represión fue un organismo secreto creado por el régimen para eliminar cualquier tipo de oposición, la Dirección de Inteligencia Nacional, DINA, que se encargaba de los asesinatos, secuestros, violaciones y torturas y que en 1977 fue sustituida por la Central Nacional de Informaciones. Según el informe de la Comisión Valech, 3 mil personas fueron asesinadas o desaparecidas entre 1973 y 1990.

Con heridas profundas aún abiertas, porque aún se desconoce el paradero de al menos 1.000 personas que fueron secuestradas por la dictadura, Chile conmemora este lunes con una ceremonia solemne los 50 años del inicio del horror. En entrevista con Clara Elvira Ospina, el ex presidente de la Cámara de Diputados de Chile Marco Antonio Núñez Lozano, quien vivió el exilio en los años 80 y conoce de cerca el proceso de reconstrucción democrática, habla del momento que vive el país, hace una reflexión sobre los caminos democráticos que ha encontrado la sociedad chilena para resolver sus diferencias, se refiere al proceso constituyente que vive Chile y da una mirada crítica y equilibrada del legado del derrocado presidente Salvador Allende.

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