A Dina Boluarte, Vladimir Cerrón le ha bajado el dedo. Tanto así que hasta ahora no se puede instalar en el despacho que le corresponde dentro de Palacio de Gobierno, como vicepresidenta que es.  No olvidemos que en caso el presidente Castillo  viaje al exterior, se enferme o sea vacado - ya vimos que esto último es taaan difícil en nuestro país, claro- es ella como única vicepresidenta, quien se haría cargo del gobierno.

Las aparentes razones para que Dina Boluarte siga sin despacho, tienen que ver con el ego de Vladimir Cerrón que no admite que nadie le jale las orejas, por sus actitudes, digamos, de emperador sin imperio.

Nos cuentan que en los pasillos de Palacio la cosa está tan…Vladimir que la vice en vez de presidenta parece Húsar de Junín, de tan plantada que la han dejado en la Plaza.

¿Hasta cuándo doña Dina tendrá que mirar desde afuera las cosas de Palacio?