El botín de la publicidad está en los ministerios y hay piratas con patente de corso expedida por palacio para saquearlo.

Les vamos a contar la historia de uno de estos corsarios, se llama Martín Valdivia Rodríguez. El alias de bucanero se lo pueden poner ustedes, inspiración no les va a faltar. El dinero fresco para invertir en publicidad está en algunos ministerios y en sus órganos adscritos. La presidencia del Consejo de Ministros tiene asignado una partida propia para publicidad supervisada en parte por el PNUD, son 18 millones de soles. Luego, está el contante y sonante que manejan los ministerios y ahí ya entramos en territorio comanche.

El año pasado, entre agosto y diciembre, el ministerio de Comercio Exterior invirtió 41 millones de soles en publicidad dentro y fuera del país; para este año el ministerio de Transportes y Comunicaciones tiene asignados 5 millones de soles, Educación otros tantos, Salud cinco y medio…. Ahí está el botín y ahí es donde entra a tallar Martín Valdivia Rodríguez. Con cara de palo ya les ha mostrado el garfio al menos a cuatro directores de comunicación, por seguridad de estos funcionarios no podemos revelar  en qué ministerio trabajan. No se trata de rumores, existen pruebas de lo que les estamos contando.

Palabras más palabras menos, el señor Valdivia aborda a los directores de comunicación con este discurso: “he hablado con el uno (dígase el presidente) y con el dos (dígase ministro de turno) y voy a ser yo con mi empresa o con otra bajo mi amparo, quién maneje la publicidad de este sector. La consigna: es ni un sol para medios hostiles y los medios de provincias son los que pasan a ser la prioridad para colocar pauta”. Por qué lo reciben los directores de comunicación se con preguntarán, pues lo hacen por orden de sus ministros o de otras personas sin nómina ni cargo público a los que el presidente ha dado poder.  

El área de comunicaciones y administración de cada ministerio contrata a una central de medios para que ésta, con base en data de mediciones, cobertura e impacto, reparta entre los diferentes canales de televisión, periódicos y radios su torta publicitaria. Es decir, se delega en una empresa privada el reparto de la publicidad. El negocio de la central de medios está en cobrarle un porcentaje de la operación al medio en donde coloca los avisos.  Todo este proceso debería regirse por aspectos técnicos regulados por ley que se pretenden soslayar. Valdivia lo que pretende es convertirse en la central de medios de todos los ministerios con presupuesto para publicidad. Los directores de comunicación y del área administrativa de cada pliego son los que tienen que poner el cuerpo y la firma a las pretensiones de Martín Valdivia y por eso él va a por ellos. Todo se puede apañar, términos de referencia, selección de central, trato con ésta, direccionar la pauta publicitaria…

Valdivia no es nuevo en estas ligas, conoce el terreno que pisa y los mares que surca. Es, hace décadas, un periodista dedicado al negocio de la información, el marketing y la publicidad. En los noventa fujimoristas, fue uno de los arquitectos de la prensa chicha, parió y crio al Chino y al Men; luego, fue director del diario La Razón, el de Exitosa y ahora orquesta el diario La Noticia, donde por cierto hace poco publicó una entrevista que él mismo le hizo al presidente Pedro Castillo, al que al parecer cautivó con su propuesta de plan de comunicaciones. En paralelo, Valdivia siempre se ha dedicado al mundo de la publicidad y central de medios a través de su empresa :“Fama y Asociados”. Fue esposo de la inmensa Susy Diaz y mantuvo una relación con la exvedette, Maribel Velarde, quién lo denunció por malos tratos. Ahora el quiere ser la vedette de la publicidad estatal.

Si el Dircom (director de comunicaciones) de un ministerio no le dice: “sí señor Valdivia, lo que usted ordene” porque no está dispuesto a saltarse la ley aunque no se vaya a enterar nadie, entonces Valdivia se queja con el ministro de turno, los empieza a hostigar con mensajes y llamadas vía signal y hasta se ha pretendido sacar a un Dircom...

Tanta es su llegada a las alturas de palacio y de algunos ministerios que es recibido incluso por jefes de gabinete de asesores  y tan seguro es de saberse el elegido que ha osado pedir en un ministerio que se cancele el servicio de una central de medios que ya ha sido elegida para entrar él a tallar con su empresa o con la que él designe. Se maneja así porque tiene el aval de arriba, tiene incluso acceso al chat de Whatsapp donde coordinan los jefes de comunicaciones de los ministerios. No está registrado en el chat pero está informado de todo lo que se comenta en él y luego se atreve a enmendarles la plana. Los asesores del presidente están al tanto de lo que está pasando  y el presidente también. Parece que el señor Valdivia llegó a palacio de la mano del ministro de Transportes y Comunicaciones, Juan Silva y que cuenta también con el visto bueno de los asesores del presidente que no están en nómina pero que gozan de poder. A Pedro Castillo le han vendido la idea de  que Martín Valdivia es la solución, es hijo del método prensa chicha.

Hace unos días, el presidente hizo acto de presencia en la reunión de dircoms y preguntó por la jefa de prensa del ministerio de Transportes y Comunicaciones, y delante de todos y sin conocerla le dijo : “usted tiene el importante encargo de gestionar toda la publicidad de los ministerios”. Los presentes se quedaron ojipláticos porque cada ministerio gestiona su propio presupuesto y solo la PCM coordina y supervisa. Parece que después le explicaron al presidente que eso legalmente no se podía hacer, pero ya estaba dicho. Nada más terminar la reunión el señor Valdivia llamó de nuevo al ministerio de Transportes y Comunicaciones, sabía del encargo y quería ponerse manos a la obra. Algunos dircoms, por el momento, se han declarado en rebeldía pero quizás otros ya le hayan hecho caso. Su trabajo está en juego y los papeles siempre se pueden acomodar para dar visos de legalidad a lo ilegal.

Estábamos investigando esto, lo que sucede o puede suceder con la publicidad en los ministerios, y en el interín, saltó la denuncia y la renuncia de Ximena Pinto, secretaria de comunicación social de la PCM.

Ella era también coordinadora y jefa de todos los dircoms, al preguntarle sobre Martín Valdivia Rodríguez nos dice esto.

Reconoce también que hacer trampa en la elección de la central de medios es fácil.

Localizamos al señor Martín Valdivia Rodríguez, no accedió a una entrevista pero pidió que consignáramos que: "todo es mentira, que su relación con algunos directores de comunicación es solo por cuestiones informativas porque dirige el diario Noticias. Y que los jefes de prensa han malentendido sus intenciones” esa es su versión, pero las evidencias cuentan otra historia.

Es legítimo que la torta de la publicidad estatal llegue a medios provincias y hay que regularlo pero no es legitimo librar venganzas con el dinero de todos, ni tampoco lo es que los medios de comunicación sean máquinas demoledoras que violen la libertad de información, tampoco es legítimo que existan Martínes Valdivia auspiciados desde arriba.  El dinero de todos alguna vez debería servir para el bien de todos.

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