EpiNews
Like

Niño crea su propia mano robótica

19 marzo, 2017
53 Vistas
0 Comentarios
3 minutes read
Niño crea su propia mano robótica

La tecnología que le ayudó a crear su mano robótica

Cuando Leonardo Viscarra estaba en el vientre de su madre, la mano izquierda se le quedó enredada en la placenta y no se pudo desarrollar del todo, fue diagnosticado con el síndrome de la banda amniótica.

Afortunadamente descubrió la tecnología por casualidad al romper un coche de juguete y con una mezcla de curiosidad, pasión y mucho trabajo consiguió construir su propia mano robótica.

 

Su nueva mano, hecha de termoplástico, funciona con hilos de nailon que recogen los movimientos de su muñeca y los transmiten a unos dedos que, admite, no acaban de cerrar del todo. No es perfecta, pero con ella puede “agarrar vasos, frascos… una variedad de objetos que antes no podía sostener”.

Después de varias pruebas y de investigar por su cuenta, conoció la historia de un chico francés que fue el primero en tener una prótesis de este tipo y supo de una fundación estadounidense que las fabricaba.

La contactó y le enviaron una primera mano robótica, aunque le quedaba demasiado grande y de poco le servía pero lo inspiró para hacer una por él mismo y personalizada a sus medidas. Cuando tenía el diseño, que sacó de Internet, acudió al Instituto de Robótica Sawers, en la ciudad de Cochabamba (centro) donde reside, y allí le ayudaron a hacerla real.

Con una impresora 3D imprimieron casi toda esta nueva mano y, con ayuda de sus profesores y padres, Viscarra unió todas las piezas y la articuló con los hilos o cuerdas de nailon. Leonardo Viscarra consiguió su prótesis por menos de 100 dólares, confiesa, cuando las prótesis biónicas que venden las empresas te pueden llegar a costar 15 mil dólares.

El joven dijo que pudo probar una de esas manos cuando estuvo en la ciudad de Santa Cruz (este), que era un modelo con sensores que se conectaban a los músculos de la mano y reaccionaba a sus movimientos con una gran precisión.

También construyo una nueva mano robótica, esta vez para una niña de 7 años. Es el comienzo de su carrera, en la que no va a faltar su pasión por inventar, crear e investigar. Sus profesores en el colegio lo animan a que si le gusta y se le da bien, no se quede ahí, se dedique a ello y consiga grandes cosas.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *